¿Escuchan los empleados?

empleados, escuchar, acción

empleados, escuchar, acción

 

Escuchar es una de las claves que hace que la comunicación interna funcione. Ejercemos esta función a través de encuestas, en las reuniones, en grupos de trabajo, en conversaciones cara a cara e incluso tomando un café hablando sobre cómo nos sentimos en nuestro puesto de trabajo. Podemos utilizar por tanto un amplio abanico de herramientas para conocer cómo los empleados perciben la organización y generar acciones comunicativas que mejoren esa percepción creando ese compromiso empresa/trabajador que resulta muy ventajoso para ambas partes.

Hoy, sin embargo, me alejo del  rol de comunicadora y me paso al de empleada. Me acuerdo de otros momentos profesionales en los que yo era la receptora de la comunicación y cuáles eran mis reacciones. Y la pregunta que me hago es: ¿escuchan los empleados? Mi respuesta es que en general sí que lo hacen, pero no siempre en la medida que nos gustaría a quienes trabajamos en comunicación interna.

Mi planteamiento es que no es difícil que se lea un correo electrónico, que se vea una noticia en la intranet, es decir, que en definitiva la comunicación llegue a la plantilla. Lo complicado es que ese comunicado genere la acción que hay detrás y, yendo un paso más allá, que se perciba como una línea estratégica de la organización. Voy a poner un ejemplo. Son muchas las empresas que tienen planes de trabajo relacionados con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Imaginemos que en concreto una organización tiene un espacio dedicado al cuidado del medio ambiente y se decide poner en macha, por parte de la persona responsable de RSC, la limpieza de una playa. Cuando comunicación interna entra en juego tiene que conseguir, en primer lugar, informar de la actividad en sí (días, horario, en qué consiste, etc.); en segundo lugar, que el máximo número de personas se apunte a realizar esta tarea y, por último, que los empleados sean conscientes de que no se trata de una ocurrencia de la persona responsable de RSC, sino de que la compañía quiere contribuir a la sociedad, en este caso a través del cuidado del medio ambiente. Este es el valor clave que hace que una persona se sienta orgullosa de la compañía para la que trabaja, se sienta comprometida con la misma y se transforme en su mejor portavoz.

A partir de esta exposición os lanzo la siguiente cuestión: ¿escuchan los empleados?